lunes, 20 de agosto de 2012

TOC
Total opacidad cíclica

Todos tenemos un toc propio, asumido y apañado.  Aquél al que alimentamos cada día y que si nos preguntan, lejos de ocultarlo, contamos detalles como si se tratara de un hijo prodigio.  No con esto decir que nos enorgullece sino que impulsivamente lo defendemos, damos la cara por el y no hacemos mas análisis que el aparente. ¡Que nadie se atreva a tocar a nuestro Toc!

Toc: Total opacidad cíclica.  Aquel instante donde los sonidos se alejan, la vista se nubla, el pulso tiembla y la total opacidad del momento se vuelve cíclica, poseyéndonos y encarcelándonos, culpables de nuestros actos.

Top Ten Toc

En el puesto N°1 - el, a mi criterio, más sofisticado y elegido de todos los toc pero que asimismo pasa desapercibido y pocas veces sale a la luz - Las bolsitas del supermercado, dobladas en forma triangular como un origami de polietileno ploteado.  La proporción de menos volumen en más cantidad de bolsas en cajón, lo fundamenta cómplicemente, como dándole un guiño oculto de aprobación.

Toc 2: Los productos de la alacena “frenteados” como góndola de supermercado.  Sin importar contenido ni limpieza detrás, solo como bálsamo a nuestra visión, que pretende descubrir un páramo de consumismo  tentador.

Toc 3: El volumen de la radio en numero par.  Y no por ellos, el número en que mejor se escucha, ni el que pretende ser el sonido ideal para el diámetro de nuestro espacio sin aturdir y sin soplar.  Ese número va por encima del propósito original de escuchar bien, ese número…es el que debe ser según la total opacidad cíclica de turno.

Toc 4: El placard ordenado por color, o formas, volúmenes o utilidades.  No importa si invierno o verano, solo importa que el esquema sea el correcto, a nuestros ojos, a nuestro alcance.

Quizás la total opacidad cíclica vaya de la mano con la auto establecida rutina que nos asegura al menos algunos supuestos que tranquilizan.  Aunque sabiendo igual, consciente e inconscientemente, que no existe rutina por más fuerte que sea, inmune a ser quebrada, modificada y sobresaltada por la importancia de la espontaneidad.  Una imprevista señorita, porque aunque sus años de trabajo lo indiquen, no llega a lograr el mote de Sra.  Su pine la hace ser esa adolescente eterna,  desprejuiciada, enamoradiza impulsiva, sorpresiva, que no demorara ni un segundo en golpear a la puerta, de hecho, no la golpeara sino que entrara desbordada, a descoordinar lo que supuestamente creíamos encasillado.
Pero no con ello, la total opacidad cíclica se siente amenazada.  Sabe que, aunque los imprevistos redundantemente llamados espontáneos, existan, tendrá todo lo previsto resuelto, para que el revuelo tenga menos potencia y pueda ser encausado, una vez que "ella" decida tomar otros rumbos.

Toc 5:

Toc 6:

Toc 7:

Toc 8:

Toc 9:

Toc 10:

Quedan 6 toc a completar.  Esto no es tarea personal, sino solo un trabajo en equipo, es reconocerlos, no adueñarnos y compartirlos.  Por eso, quien quiera, esta invitado a comentar su Toc, por mas absurdo, mínimo, ridículo o enloquecedor que lo encuentre.  Al final del camino, unidos por los Toc, no venceremos pero leeremos la nota completa, TOC (Tan Operativamente Completada). 

T(u) T(oc) C(ompartido es…?)

 Cualquier similitud con la realidad es una pura coincidencia!

lunes, 9 de enero de 2012

Pensamiento fugaz...

Necesito un asistente neuronal, un alguien que mientras pienso, tome nota.  Un cómplice constante que antes que termine de dar forma a mi idea, ya la haya comprendido y plasmado en un ayuda memoria.  Una voz de la consciencia macanuda.

Pierdo tantos pensamientos en mi andar, que algún día ellos mismos van a complotarse y conformar una buena idea, solos, por su lado, en venganza a tantos abandonos.

Si el pensamiento es creación, en mi es un collage, un mix de conceptos que quedaron en el aire, se fusionaron, empastaron, enroscaron y se dispusieron en un orden aleatorio, esperando ser recuperados.

Como un espíritu disperso o un torbellino desbocado, voy armando formas, tareas, ocupaciones que con la menor distracción quedan ahí, stand by y que con la mejor de las suertes, logro retomar.

Un pensamiento de posible menú para la cena bifurca en una dirección y de ahí en un mail que nunca mande.  Mientras pienso y recito el contenido de ese mail, un mensaje de texto me descoloca y quedo inmersa en lo que leo, que se desarma en el último dialogo tenido con el emisor que a su vez, es amigo de alguien a quien tenía que llamar.  Pero otra idea surge y opaca a las demás, no por buena sino por reciente.  ¿Memoria a corto plazo donde estas? Y ni hablar de la reconstrucción de hechos, donde vuelvo atrás, paso por paso, en busca del pensamiento perdido, no siempre con la dicha de ser encontrado.  

No por buenos o por malos, permanecen más tiempo latente.  No funciona para mi eso de “si no te acordas es porque no era importante”, no me conforma la idea, pude comprobar su frágil sustento, en momentos donde recordé.
¿Serán demasiados pensamientos? ¿Habré superado el espacio en mi casilla mental? ¿Tendré que bajar tanta información a un disco externo? ¿O meditar mas seguido?

¡Quieta mente, quieta! De a uno por favor, saquen número, esperen su turno y que pase el que sigue.  Pensamientos… ¡atrás, se van todos para atrasssssss!

AVISO! No vi Memento.  Cualquier similitud con la realidad…o la ficción, es pura coincidencia.